No Hay Dios Que Buscar, Sino Universo Al Que Despertar.

Artículo El Mundo De La Mente


En nombre de la verdad debemos decir que en síntesis tenemos tres mentes:
 
 MENTE SENSUAL
MENTE INTERMEDIA.
MENTE INTERIOR.
 
Existen dos tipos de imaginación: la imaginación mecánica y la imaginación intencional.
 
Las tres escalas de la iniciación son:
  
 IMAGINACIÓN.
INSPIRACIÓN.
INTUICIÓN.



 
La imaginación nos abrirá las puertas de los paraísos elementales de la naturaleza.
 
La facultad de la Inspiración nos permite platicar cara a cara con toda partícula de vida elemental.
 
Poseer la razón objetiva, es abrir la mente interior y la mente funcionará exclusivamente con los intuitos, con los datos del ser, de la conciencia, de lo superlativo, de aquello que es trascendental en nosotros.
 

EL MUNDO DE LA MENTE

Si las gentes entendieran que tenemos tres mentes, otro gallo cantaría, posiblemente hasta se interesarían más por estos estudios.
  
Desgraciadamente los ignorantes ilustrados metidos en el recoveco de sus difíciles erudiciones, ni siquiera tienen tiempo para ocuparse de nuestros estudios seriamente.
  
Esas pobres gentes son autosuficientes, están engreídas con el vano intelectualismo, piensan que van bien y ni remotamente suponen que se encuentran metidas en un callejón sin salida.
 
LAS TRES MENTES
A la primera podemos y debemos llamarla MENTE SENSUAL, a la segunda la bautizamos con el nombre de MENTE INTERMEDIA, a la tercera la llamaremos MENTE INTERIOR.
 
La Mente Sensual elabora sus conceptos de contenido mediante las percepciones sensoriales externas.
 
En estas condiciones la Mente Sensual es terriblemente grosera y materialista, no acepta nada que no haya sido demostrado físicamente.
Como quiera que los conceptos de contenido de la Mente Sensual, tienen por fundamento los datos sensoriales externos, indubitablemente, nada puede saber sobre lo real, sobre la verdad, sobre los misterios de la vida y de la muerte, sobre el alma y el espíritu, etc.
 
Para los bribones del Intelecto atrapados totalmente por los sentidos externos y embotellados entre los conceptos de contenido de la mente sensual, nuestros estudios esotéricos les son locura.
 
Dentro de la razón, ellos tienen razón debido a que están condicionados por el mundo sensorial externo. ¿Cómo podría la mente Sensual aceptar algo que no sea sensual?
 
Si los datos de los sentidos sirven de resorte secreto para todos los funcionalismos de la Mente Sensual. Es obvio que estos últimos tienen que originar conceptos sensuales.
 
Mente Intermedia es diferente, sin embargo nada sabe en forma directa sobre lo real, se limita a creer y eso es todo.
 
En la Mente Intermedia están las creencias religiosas, los dogmas inquebrantables, etc.
 
La mente interior es fundamental para la experiencia directa de la verdad. La Mente Interior elabora sus conceptos de contenido con los datos aportados por la conciencia superlativa del Ser. La conciencia puede vivenciar y experimentar lo real, no hay duda.
  
La conciencia conoce directamente la realidad de cada fenómeno natural y mediante la mente interior puede manifestarlo. Abrir la Mente Interior sería lo indicado a fin de salir del mundo de las dudas y de la ignorancia. Esto significa que sólo abriendo la Mente Inferior nace la fe auténtica en el ser humano.
 
La FE es percepción directa de lo real; sabiduría fundamental; vivencia de eso que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.
 
Distíngase entre fe y creencia. Las creencias se encuentran depositadas en la Mente Intermedia, la fe es característica de la Mente Interior.
 
Desafortunadamente existe la tendencia general a confundir la creencia con la fe. Aunque parezca paradójico enfatizaremos lo siguiente:
 
Es que la FE AUTÉNTICA es sapiencia vivida, cognición exacta, experiencia directa. El que tiene fe verdadera no necesita creer.
 
Sucede que durante muchos siglos se ha confundido a la fe con la creencia, y ahora cuesta mucho trabajo hacerles comprender a las gentes que la fe es sabiduría verdadera y nunca vanas creencias.
 
Los funcionalismos sapientes de la mente interior tienen como resortes íntimos todos esos datos formidables de la sabiduría contenida en la conciencia.
Quien ha abierto la Mente Interior recuerda sus vidas anteriores, conoce los misterios de la vida y de la muerte, no por lo que haya leído, no por lo que otro le haya dicho, no por lo que se haya creído, sino por experiencia directa, vivida, real.
Esto que estamos diciendo tampoco es aceptado por la Mente Intermedia, por que de hecho contraría a sus creencias, desvirtúa lo que sus preceptores religiosos les hicieron aprender.
 
Jesús El Gran Kabir advierte a sus discípulos diciéndoles: "Cuidaos de la levadura de los saduceos y de la levadura de los fariseos". Es ostensible que JESÚS El Cristo con esta advertencia se refirió a las doctrinas de los materialistas saduceos y de los hipócritas fariseos.
 
La doctrina de los saduceos está en la mente sensual, es la doctrina de los cinco sentidos.
 
La doctrina de los fariseos se halla ubicada en la Mente Intermedia, esto es irrefutable, irrebatible.
 
Es evidente que los fariseos concurren a sus ritos para que otros los vean, para que se diga de ellos que son buenas personas, para aparentar ante los demás, mas nunca trabajan sobre sí mismos.
 
No sería posible abrir la Mente Interior si no aprendiéramos a pensar psicológicamente.
 
Incuestionablemente cuando alguien empieza a observarse a sí mismo, es señal de que ha comenzado a pensar psicológicamente.
 
En tanto uno no admita la realidad de su propia sicología y la posibilidad de cambiar fundamentalmente, no siente la necesidad de la auto-observación psicológica. Cuando uno acepta la doctrina de los muchos y comprende la necesidad de eliminar los distintos Yoes que carga en su psiquis con el propósito de liberar la conciencia, la esencia, de hecho y por derecho propio inicia la auto-observación psicológica.
 
Quien haya eliminado los elementos indeseables en su interior en un ciento por ciento, obviamente también habrá abierto su mente interior en un ciento por ciento.


Fuente: Leycosmica.org 

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