No Hay Dios Que Buscar, Sino Universo Al Que Despertar.

El Viajero Que Dudo

Hace mucho tiempo existió un joven viajero que decidido a aprender y conocer nuevos mundos, emprendió un viaje por el universo. En su camino, encontró un lejano planeta, en el cual aun se experimentaba la vida en dualidad. Decidido a aprender más acerca de la forma en que se manifiesta la vida en el universo, decidió establecerse en ese planeta y experimentar la vida como un ser de ese lugar.

Al hacerlo, supo que olvidaría de donde provenía, olvidaría todo lo que conocía y todas sus travesías y aventuras por los diferentes mundos. Esta sería la más osada de sus aventuras, pero también la más gratificante, pues en este mundo los aprendizajes brindaban un enorme crecimiento al alma!

El joven viajero decidido, inicio su viaje y su travesía en este nuevo y misterioso mundo. Sería como volver al comienzo de su viaje. Nacería y olvidaría su esencia, para después emprender una nueva búsqueda a la par que recolectaba conocimiento y aprendizaje propio de este lugar.


¡¡El viajero estaba emocionado!! ¡¡Era algo que jamás había realizado!!

Y así, su viaje en dualidad comenzó.

Pasaron los años y el camino se le había tornado un poco borroso. Le costaba trabajo recordar su verdadera procedencia y cegado por la dualidad el viajero no podía reconocer el camino que su alma necesitaba. Llego un momento, de su largo recorrido, en que el Viajero comenzó a dudar que el viaje que emprendió le estuviera rindiendo frutos. El viajero comenzaba a rendirse y a dudar incluso de su propio poder divino. No podía recordar que el era semejante a Dios y que en uso de su poder ilimitado el mismo había decidido encarnar en un planeta de dualidad.


Así, sumergido en las dudas, el viajero continúo su camino y un día, encontró a un hombre sentado en una roca.

El se veía apacible, su mirada reflejaba la sabiduría que se adquiere al observar a la naturaleza y embeberse en su belleza. El viajero, se quedó asombrado de ver a ese hombre tan sereno, que parece conocer todas las respuestas y a su vez no conocer nada, y por ese mismo hecho, el hombre de la roca se regocijaba simplemente observando la naturaleza.

El viajero se acerco a Él y le pregunto. – ¿qué haces aquí, observando la naturaleza, no tienes inquietud en conocer el mundo y buscar la verdad?–

El hombre le respondió -la verdad se encuentra en todo lo que me rodea, yo soy quien crea mi verdad, así que no tengo que ir a ningún lugar a buscarla–

El viajero se quedo pensativo. No podía creer que el hombre le hubiera dado semejante respuesta.

Y entonces le preguntó – ¡vamos hombre! ¿Que acaso nunca has dudado de que tu verdad sea la correcta? ¿Nunca has dudado de estar en el camino correcto? ¿Acaso nunca has temido estar completamente equivocado, creyendo a ciegas en algo que no existe?-


El hombre lo miro y con un enorme amor y compasión en sus ojos; esbozó una enorme y sincera sonrisa.

Parecía que El hombre de la roca pudiera ver a través de nuestro viajero y conocer sus temores e inquietudes, y amarlo por eso, comprenderlo…

Y así, con una simple sonrisa de aquel hombre sereno, todos los pensamientos de temor que el viajero albergaba, comenzaban a disiparse mientras que El hombre de la Roca, apaciblemente y con su mirada fija en el Horizonte, le respondió: -

la duda te ayuda a re afianzar tu verdad y discernir el camino verdadero del falso. La duda no te hace débil, la duda te fortalece, porque significa que aun estas aprendiendo, que no te has estancando en una verdad apreciándola como única y negándote a avanzar y reconocer nuevas fronteras.

Es más sabio aquel que duda, que aquel que cree que ya ha encontrado todas las respuestas. Porque el que cree que ha encontrado todas las respuestas solo se está engañando a sí mismo. Nunca terminas de aprender, la verdad y la energía es tan cambiante como las estaciones, se transforma y se renueva a sí misma y nunca se estanca.

Si has llegado a un punto en que te cuestionas aquello que hasta ahora consideraste tu verdad, no significa que has perdido el rumbo, significa que debes liberarte de peso porque estas por tomar un rumbo nuevo. Significa que debes dejar ir, incluso aquellas cosas que en algún momento te fueron útiles, pero que no utilizaras más en tu nueva realidad.

La oruga se coloca a sí misma en un capullo antes de salir de nuevo al mundo en forma de una majestuosa mariposa, de la misma forma nosotros nos encerramos en nuestro mundo mental, para después emerger majestuosos como seres nuevos, libres, despojándonos de todo aquello que nos cubrió, despojándonos del capullo de los recuerdos, de las verdades caducadas y de los sentimientos añejos.

Es sano que dudes de tu camino, significa que no te has conformado con lo que eres hasta hoy y que estas dispuesto a redescubrirte aun mas.

Es sabio el que duda, porque aquel que duda no se conforma. Aquel que duda sabe que no ha experimentado totalmente su divinidad, porque Dios no tiene principio ni final y aquel que se conforma, lo hace porque cree que encontró el final de su camino. Aquel que no duda cree que el camino termina en un lugar y no ha comprendido que el mismo es el camino y la verdad, que al ser el mismo el camino y la verdad, este seguirá expandiéndose hasta donde el mismo lo desee, continuara aprendiendo y creciendo, de la misma forma que Dios lo hace, porque Dios no tiene principio ni final. -


El viajero comprendió el porqué de la mirada pacifica del hombre de la roca y el porqué su mirada reflejaba ese amor infinito. Este sabio hombre había encontrado su camino y su verdad, se encontraba parado sobre él y aun así, se permitía dudar, porque él conocía que la duda misma era parte del camino.

Con lagrimas en los ojos el viajero agradeció a este sabio hombre, pues con estas simples palabras había logrado recordar cuál era su verdadera esencia!

La esencia del viajero era libertad. Crear un camino y una verdad para continuar expandiéndose a través del universo, de la misma forma en que lo hace Dios.

El viajero comprendió que valía la pena caminar, pues en el camino había encontrado el Amor de Dios en múltiples formas! Había visto valles, ríos, océanos y todos ellos le habían hablado del Amor de Dios.

Había conocido personas maravillosas que se encontraban en el mismo camino que El y ellas, con su simple presencia, su sonrisa y su búsqueda incansable, también le habían hablado del Amor infinito de Dios.

El viajero comprendió que lo importante no es caminar por un sendero en búsqueda de la verdad. Lo que realmente importa es SER ese camino y esa VERDAD. Y con eso, estaremos siendo DIOS.


GRACIAS AMADO MAESTRO JESUS. EL SABIO HOMBRE DE LA ROCA.

Somos Amados y bendecidos desde el centro del corazón solar, Hoy y siempre!!!

Dios está en Nosotros…En cada átomo, en cada partícula y su esencia primaria es el AMOR.

Amate a Ti mismo, ama la vida y serás UNO con DIOS.



Fuente1: Ciencia Cósmica

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