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Tecnicas De Respiracion – Toracica

Hay tres tipos de respiración : Abdominal, torácica y clavicular

El segundo tipo es la respiración torácica

La respiración torácica favorece en el organismo efectos metabólicos que propician la activación fisiológica. Es una respiración que se da preferentemente durante el día – periodo el que el organismo está movilizado o listo para actuar en función de las demandas o exigencias del medio y de sus propias necesidades o intereses- y muy particularmente en situaciones de actividad física, ansiedad y estrés.

De la misma manera, la respiración torácica ayuda a estabilizar la columna vertebral, impidiendo la flexión y la extensión de la columna en la inhalación y la exhalación, pudiendo a la vez controlar los músculos del centro abdominal.

El aprender a respirar de la forma correcta en todos los deportes nos hará sentirnos más sanos, calmados, y preparados para afrontar situaciones estresantes de la vida cotidiana.

En la inspiración se llena la región media dilatando el tórax. Los pulmones se hinchan y el pecho se levanta.

Se observara al practicarla que existe una mayor resistencia a la entrada del aire, en claro contraste con lo que ocurría durante la respiración abdominal, que posibilita la penetración de un mayor volumen de aire con un esfuerzo menor. A pesar de ello, entrará una cantidad apreciable de aire durante la respiración torácica.

Al espirar, las costillas se juntan y el pecho se hunde





Cómo se practica:

Postura: Tumbados boca arriba, mano izquierda sobre el tórax y mano derecha sobre el abdomen.

En la respiración torácica ocurrirá lo mismo que la anterior (abdominal); respiramos de modo que permanece quieta la mano que está situada sobre el vientre, notando como al inspirar, se eleva la mano izquierda situada sobre el tórax.

Cuando ya hemos aprendido el ritmo del ejercicio, nos entretenemos también dos o tres minutos en practicarlo con tranquilidad, sin prisa ni brusquedades.

Al acabar dejamos libre la respiración y relajamos el cuerpo, permaneciendo unos momentos descansando, con los ojos cerrados.

Practica esta respiración durante el tiempo que te plazca. Puedes usarla para relajarte antes de dormir o para comenzar el día oxigenándote plenamente.

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